Enrique Bunbury triunfa en San Francisco California y hace vibrar al Azteca

Regreso triunfal de Enrique Bunbury a la ciudad de San Francisco
Por: Azucena Rasilla

bunburyHacía ya 16 años desde la última vez que Enrique Bunbury visitaba la ciudad de San Francisco. Fue este pasado 8 de Noviembre cuando Bunbury hizo su regreso triunfal. El cantante venia de haberse presentado en San Diego y Los Angeles.
Bunbury se presento en el Teatro Warfield de la ciudad de San Francisco. Desde antes que las puertas del recinto abrieran a las 7 de la noche ya se veían varios fanáticos esperando ansiosos el poder ver a su ídolo. El ex vocalista de Los Héroes del Silencio se presento en la ciudad de San Francisco para dar a conocer su más reciente producción discográfica titulado Hellville Deluxe.
El cantante originario de Zaragoza España deleito a todos sus fans por alrededor de 2 horas con temas como Puta Desagradecida, Sácame de Aquí, Contar Contigo, Apuesta por el Rock por mencionar solo algunos. Los fanáticos no se cansaban de corear las canciones del talentoso cantante. La presencia en el escenario de bunbury backstageEnrique Bunbury fue hipnotizante, logro cautivar a sus fanáticos quienes no se despegaron del escenario ni para salir a tomarse un receso o salir a fumar.
Al terminar el concierto los fanáticos salieron satisfechos y no podían dejar de demostrar la felicidad que les causo el poder haber estado ahí. Varios de los asistentes dijeron que fue uno de “los mejores conciertos que habían asistido.” Otros comentaban que también habían asistido al concierto que habría dado Los Héroes del Silencio en la ciudad de Los Angeles el año pasado.
Cabe mencionar que Enrique Bunbury también fue nomidado a los “Grammys Latinos” que se llevaron a cabo el pasado 5 de Noviembre en la ciudad de Las Vegas.  El cantante Español estuvo nominado en las categorías de “mejor canción de rock” y “mejor álbum de rock.”
¿Que sigue para Bunbury? El cantante dará fin a la gira de HellVille De Tour dando un concierto gratuito el  día 11 de Noviembre en el Estadio Azteca de la ciudad de México.  Se menciona en su página de internet que este concierto será gratuito como agradecimiento a todos sus fanáticos Mexicanos.

Para enterarse de más noticias acerca de Enrique Bunbury pueden entrar a su página de internet: www.enriquebunbury.com


enrique bunbury en el azteca

 

Bunbury logra ser el español que reúne a más personas en México en concierto
Locuaz y entregado, Enrique Bunbury se ha convertido en el artista español, en solitario, que más público ha reunido en México, al cantar ante 90.00 espectadores en el legendario Estadio Azteca

Bunbury se apuntó este récord anoche, en el concierto que marcó el cierre mundial de su gira "Hellville de Tour", al que asistieron 90.000 personas, lo que supone además la actuación en la que el artista ha reunido a más público.

"Quisimos que fuera en el Zócalo, no pudo ser, pero ¿no es éste el mayor estadio de fútbol de todos los lugares del mundo o algo así?", exaltó el artista al poco de salir. ??

El Azteca, sede del capitalino equipo de fútbol América, es el foro más grande del país, con una capacidad máxima de hasta 120.000 espectadores, y que se reserva a los grandes de la música, entre ellos Michael Jackson, U2 y Elton John. ??

Aunque otros artistas españoles han cantado en ese mismo estadio, entre ellos David Bisbal, las actuaciones han sido festivales con otros artistas. ??

Tras veinte meses de gira con casi 60 conciertos, Bunbury quiso ofrecer como final de tour un concierto gratuito a México "en agradecimiento" por el cariño que se le profesa, según dijo a Efe. ??

Sólo unas pocas entradas fueron destinadas a la venta, en zonas preferentes, y aunque ofrecerá una actuación más en Cancún, la del Azteca queda como gran fin de fiesta.

"Al pisar por primera vez el territorio mexicano me sentí como el Papa, que besa el suelo cuando llega a los lugares, eso fue lo primero que hice, porque de repente tuve una sensación de que yo había vivido aquí en una vida anterior", contó al público. ??

Bunbury, ataviado con sombrero, saltó sobre las tablas de el Estadio Azteca con "El club de los imposibles" y, tras saludar con un "¡Buenas noches cabrones!", continuó con "Señorita Hermafrodita".

"Lady Blue", "El extranjero", "El rescate" y "Alicia" fueron algunas de las melodías a las que puso voz, además de recordar algunos clásicos de su antigua banda "Héroes del Silencio", como "La chispa adecuada", "Apuesta por el Rock & Roll" y "La Herida".

Periódicamente arreciaban los gritos de "Enrique, Enrique" de un público que había vendido su alma desde el minuto uno y que coreó con pasión todos los temas. ??

No faltó el homenaje a México en forma de ranchera con "El hijo del pueblo", de José Alfredo Jiménez, autor de clásicos como "El Rey". ??

"Es mi orgullo haber nacido en el barrio mas humilde, alejado del bullicio y de la falsa sociedad, yo no tengo la desgracia de no ser hijo del pueblo, yo me cuento entre la gente que no tiene falsedad", entonó Bunbury. ??

Tras dos horas y media de canciones, el cantante volvió a cubrir el corazón que había desnudado y se retiró con un "nos vemos pronto".


¡Bienvenidos al Coloso de los Imposibles!

bunbury en el azteca2Apoteósico concierto ofreció Enrique Bunbury la noche de ayer (Miércoles 11 de Noviembre), a sus fans chilangos, en el Colosal Estadio Azteca ubicado en el sur de la ciudad de México D.F. para cerrar con broche de oro la gira del Hellville de Luxe 08-09.

Después de que se tuvo un día de suspenso, porque las marchas de "los electricistas" estuvieron de a peso... Ya que en su protesta cerraron carreteras y arterias principales de la ciudad. Razón por la cual a la mayoría de los seguidores e invitados se les complicó llegar.

Cuando por fin llegó la hora tan esperada por sus fans (que tuvieron que esperar cerca de un mes, tras la cancelación del concierto que se tenía planeado para el Zócalo capitalino), de pronto se apagaron las luces del estadio, y se escuchó el grito de las masas cual guerreros al comenzar una batalla.

El concierto dio inicio con “El club de los imposibles” que enmarcaba aquel momento tan importante en la carrera de Bunbury, que fue llenar casi por completo el recinto más grande de México. Noventa mil boletos fue la cifra oficial entre entradas platino e invitaciones gratuitas.

Enrique, apareció en el escenario con su clásico traje negro con motivos brillantes, que ya ha usado en toda la gira. Con su sombrero negro y gafas, portando su guitarra, emprendió las siguientes cuatro canciones de la gloriosa noche: “La señorita hermafrodita” y “Hay muy poca gente” donde desplegó sus primeros agradecimientos, que fueron más o menos así: “Muchas gracias, es un placer estar en el gigante azteca... ¡Bienvenidos a esta fiesta, bienvenidos a esta celebración de la gira!... Un agradecimiento a todos, por lo que hemos vivido en estos 20 meses, donde pasamos por el Palacio de los Deportes, el Foro Sol, con este equipo Mexicano y Español. Quería estar en el Zócalo pero no pudo ser... Pero éste es el estadio mayor de fútbol... Nunca pensamos estar aquí. Así que déjennos tocar canciones del pasado y más antiguas aún”.

Continuó con “Bujías para el dolor” donde se quito las gafas y el sombrero, por lo que resaltó mejor aún su cabellera, más abultada que lo de costumbre.

Tras dejar por un momento la guitarra y mostrarse agradecido con su leal público, continuó con la canción “Sólo si me perdonas” que lo hizo ponerse de rodillas y hasta desprenderse el apuntador de la oreja. En esta canción sobresalieron las guitarras electroacústicas maniobradas por Álvaro Suite y Jordi Mena, con el acompañamiento de Enrique Bunbury en las palmas, para acompañar el ritmo de esta canción tan Mediterránea.

Portando nuevamente la guitarra, estremeció escuchar los primeros acordes de “Doscientos huesos y un collar de calaveras”, que se ha vuelto una de las canciones preferidas del público y la cual fue coreada con inmenso sentimiento.

Al finalizar, Jordi Mena se quedó haciendo un solo de guitarra, mientras Bunbury modificaba su atuendo. Esta vez, con la ya conocida camisa roja y estrellas negras, que resalta tan bien con la ambientación de "cabaret petit" que proporciona el colgante rojo y la cálida iluminación. Acompañaron esta atmósfera con un set de canciones que inició con “Sácame de aquí”, donde lucía una sexy y elegante boa roja de plumas.

Al terminar ésta, contó una anécdota correspondiente al año de 1992, que fue cuando por primera vez pisó México, y que al bajar del avión se sintió como el Papa (cuando besa el suelo). De hecho, eso fue lo que él hizo, porque sintió que aquí había estado en una vida anterior. Entonces, no ha dejado de venir a este país. Y si hay un lugar donde no se sienta extranjero, es aquí. Por lo tanto, continuó con “El extranjero”, que dio pauta para pasar con la hermosa versión de “Desmejorado”, adornada con Jordi Mena en el banjo y Jorge Rebenaque en el acordeón.

Antes de comenzar con "La herida" de Héroes del Silencio, declaró que necesitaba la ayuda del público, lo cual nos hizo pensar que teníamos que ayudarle a cantarla. Siguió con “Alicia” y su inigualable introducción acústica (llevada a cabo en un principio sólo por Bunbury) e “Infinito” con su matiz sensual en las guitarras (donde nombró especialmente a Jordi Mena con quien ha logrado mucha complicidad en el escenario). Tras rematar con un “se va, se va, se va, se fue…” hicieron un primer encoré, en el que transmitieron los videos que los han acompañado toda la gira, y que hacen alusión a las películas de terror, más conocidas como "Series B", que sirvieron de preámbulo para presentar “El hombre delgado que no flaqueará jamás” y poder disfrutar de “Sí”, la cual después de un empiezo muy sutil en el piano, hizo brincar a los asistentes, provocando que el coloso vibrara cual terremoto en mediana escala, justo al corear la frase: “dímelo, dímelo otra vez”. Cabe resaltar, que el artista Maño, concluyó esta canción afirmando: “Chilangos y chilangas, les voy a pedir un... Sí”

Por fin llegó la canción más esperada de la noche, la cual introdujo señalando con sus dedos el lado izquierdo del recinto, diciendo: “Me gustaría dedicarla a todos ellos” y dio paso a “El rescate”, para después continuar con “Apuesta por el Rock & Roll” donde inmediatamente el público más cercano al escenario mostró su devoción hacia Enrique; arremolinándose unos contra otros, intentando seguir el ritmo.??Antes de continuar con el segundo encore, nos deleitaron con “Lady Blue” y posteriormente dar su primer preventivo de despedida: “Hermanos y hermanas del Distrito Federal, fue un verdadero placer, estar con ustedes. ¡Hasta siempre!”

Más tarde, nos complació con “El porqué de tus silencios”, “El viento a favor” y “Si no fuera por ti” donde Jordi Mena portaba un sombrero norteño que le sentó muy bien.

El talentoso Zaragozano pidió, que acompañáramos con nuestras luces, la conmovedora canción de “…y al final”, con la cual, desprendió su segunda despedida diciendo: “Hermanos y hermanas, mexicanos y mexicanas: ¡Dios los bendiga!”

Hicieron un tercer encore, tras el cual se le vio de chaleco negro, recordando al Tour 2007 de Héroes del Silencio, dando pauta para seguir con las sorpresas de la noche, que fueron: “Aquí” ligada a “El hijo del pueblo” que fue grabada en esa noche para formar parte del tributo a José Alfredo Jiménez que es una iniciativa de Carlos Ann donde fueron invitados otros artistas como Mercedes Ferrer, San Pascualito Rey, Javier Corcobado, Andrés Calamaro, entre otros.

Otra de las sorpresas fue “La chispa adecuada” de Héroes del Silencio, muy coreada por la mayoría del público y que también provocó que vibrara el lugar, tras el salto de los miles de asistentes.??Terminando esta canción y ya en pleno ambiente Enrique Bunbury nos preguntó: “Aztecas, ¿ustedes vinieron porque querían un poco de Rock & Roll, no?”

Por último cerró el concierto con “No me llames cariño”, canción en la que siempre proyecta mucha soberbia en el escenario. Esta vez, se vio meterse una bandera mexicana en la parte más sexy de su pantalón (emulando el tan conocido “triple calcetín”), que después aventó a alguna de sus ardientes seguidoras. No pudo faltar “El jinete” donde levantó del piso una máscara que recordó a las calaveritas de azúcar que suelen adornar la fiesta mexicana de Día de Muertos. Inmediatamente la portó por algunos minutos y siguió cantando, mientras Álvaro Suite golpeaba y lengüeteaba su guitarra, acompañando la desgarradora canción, obra de José Alfredo Jiménez.

La tan deseada velada, concluyó con “Canto (el mismo dolor)” para después despedirse con un “Muchas gracias a todos. Esta es una despedida.Quiero oírles… Y espero, que nos volvamos a ver muy pronto. ¡Buenas noches cabrones!”.

Bunbury permaneció aplaudiendo sobre el escenario a su fiel público, e hizo un ademán que los mexicanos usamos comúnmente para decir "a huevo".

Para despedir el espectáculo sonó: “Baby I love you!” de Los Ramones que por un tiempo considerable compartió Jose Girl en su Myspace.

Texto y fotos del público: Esperanza Olvera (Peranbury)
Fuente: www.bunburyymas.com

 

Bunbury hace vibrar al ‘Gigante Azteca’ - Emocionó a más de 80 mil fans en el Coloso de Santa ÚrsulaSe plantó bien en el terreno de juego, sudó la camiseta, manejó con destreza los cambios de ritmo y, con ello, Enrique Bunbury se ganó a la hinchada de más de 80 mil personas que anoche inundaron las gradas y la cancha del Estadio Azteca. ??

En el concierto gratuito que el español ofreció en el Coloso de Santa Úrsula, mostró su perfil de crack del rock iberoamericano, al convocar a la mayor cantidad de público que ha tenido en México durante su carrera. Con un listado de canciones que rebasó los 20 títulos, Bunbury hizo olvidar el intenso frío que permeó el recinto.

Al inicio del recital que duró más de dos horas, el ex líder de Héroes del Silencio afirmó que el show era una celebración y un agradecimiento a los fans mexicanos que desde hace casi 20 meses lo acompañaron en el Hellville de Tour. ??

"Es un verdadero placer estar en el gigante azteca", dijo el zaragozano, quien regresó tres veces al escenario, una de ellas para brindar con tequila y asegurar que conoce México desde una vida anterior. Así, el ibérico incluyó temas como 'Alicia', 'Infinito' y 'La Chispa Adecuada' entre su repertorio, que sonó gitano, ranchero y hasta bluesero.

En el repaso de su carrera, Bunbury dejó para el final la interpretación de 'El Hijo del Pueblo', el clásico de José Alfredo Jiménez que aprovechó para grabar con un coro multitudinario para el nuevo tributo que se prepara al guanajuatense.